EL PRINCIPITO
Y diréis, ¿qué pinta El Principito en una página como ésta, dedicada a Madagascar y su gente, sus bordados?
Hace tiempo mi amiga @rebeca.hal, escritora, filóloga y apasionada literata que conoce bien la literatura de las antiguas colonias portuguesas en África, me habló de unos cuantos relatos con baobabs. Y charlando sobre eso, ya que el baobab da nombre a este proyecto, pensamos en hacer una sección dedicada a estos gigantes de la naturaleza.
Así que aquí da comienzo esta aventura:
El baobab en la literatura
Y como no, comenzar con un clásico como El Principito!
Este pequeño héroe, único habitante del Asteroide B612, enamorado de una rosa frágil y orgullosa, incansable observador de atardeceres, inocente, tierno, sensible e inteligente como solo puede serlo un niño que comprende los valores de la vida, debía limpiar a diario su planeta de los nacientes baobabs, pues si los dejaba crecer, destruirían su planeta.
Se han hecho múltiples interpretaciones. Casi todas coinciden en un punto: los baobabs representan aquello que entorpece y disminuye la calidad de vida, y cuyo control depende del esfuerzo y la voluntad de las personas. Los miedos irracionales, los pensamientos intrusivos, los odios, las pasiones negativas, la envidia, la inseguridad, los apegos insanos, etc... Bien entendió el Principito la importancia de identificar los "baobabs" (siendo pequeñitos se parecen a un rosal) y arrancarlos a tiempo.
Quizá Antoine de Saint-Exupéry, que conoció África en sus expediciones como aviador, se hizo eco de aquella leyenda africana según la cual los baobabs se volvieron soberbios y arrogantes, y crecieron descontrolados hasta ensombrecer al resto de seres sobre la tierra. Quizá por eso escogió el autor estos árboles milenarios para construir su metáfora...
Sea como fuere, aquí tenemos un maravilloso ejemplo de baobab en la literatura, y una valiosa enseñanza para pequeños y grandes!
Gracias Rebe por dar lugar a esta idea. Lo que vamos a aprender!
En las fotos se puede leer el fragmento. Están tomadas de una preciosa edición que publicó Salamandra hace tiempo con ilustraciones desplegables.
Feliz domingo de lectura!!